En la localidad de Mélezquén, a 15 kilómetros de Panguipulli, la Escuela Básica República de Chile desarrolla diversas estrategias para fortalecer la retención, asistencia y revinculación educativa, poniendo especial énfasis en la motivación y en la generación de experiencias significativas para sus estudiantes.

Con una matrícula de 80 estudiantes, desde NT1 hasta octavo básico, el establecimiento cuenta con una variada oferta de talleres formativos y recreativos, entre ellos folclor, música instrumental, banda escolar, artes, cocina, arborización, lengua de señas, deporte y radio. Estas iniciativas buscan generar espacios de participación, desarrollo de talentos y pertenencia.

Así lo explica Katherine Montiel, Coordinadora de Convivencia Educativa de la Escuela República de Chile: “Creemos que la motivación es la base para generar un aprendizaje y también para entusiasmar a los estudiantes para que puedan venir a clases y que no tengamos baja asistencia”.

Entre estas iniciativas destaca el taller radiofónico, donde las y los estudiantes participan en la creación de contenidos, realizan entrevistas y producen podcasts que posteriormente pueden ser escuchados por sus familias y la comunidad.

Para Pascal Magdalena Cañete Avendaño, estudiante de la escuela, participar en este espacio ha sido una experiencia significativa: “El taller radiofónico es entretenido y hoy día fue mi primera vez grabando en la radio y me entretuve bastante, también fue emocionante porque fue mi primera vez que tuve la radio en vivo y que también aprendemos mucho sobre la radio y cosas así”.

La experiencia permite que los estudiantes asuman un rol activo, desarrollando habilidades comunicativas y fortaleciendo su capacidad para expresarse, entrevistar y reconocer historias y personas significativas de su entorno.

“Ellos son los protagonistas y ellos también crean podcasts”, destaca Montiel, quien agrega que los estudiantes participan con entusiasmo, responsabilidad y aportan nuevas ideas para los contenidos.

Para la directora del establecimiento, Hilda Lastra, estos espacios tienen un propósito que va más allá de una actividad extraprogramática. “No es solo implementar algo por el gusto, sino que también tiene un sentido”, señala, explicando que los talleres buscan reconocer la diversidad, fomentar la inclusión y entregar oportunidades para desarrollar talentos, habilidades y valores “en un ambiente seguro, en un ambiente acogedor, que sea significativo para ellos”.

Desde esta perspectiva, los talleres forman parte de una estrategia más amplia para fortalecer el vínculo de los estudiantes con la escuela y prevenir situaciones de desvinculación. A ello se suma el acompañamiento de los equipos educativos, el trabajo con las familias y acciones que promueven el protagonismo estudiantil, como encuestas y votaciones para definir actividades y celebraciones.

La escuela también mantiene redes de colaboración con instituciones externas como IND, ACCIONA y Papageno, que apoyan distintas iniciativas del establecimiento.

La directora recuerda que en 2019 la escuela contaba con alrededor de 60 estudiantes y que actualmente mantiene una matrícula de 80, cifra que se ha sostenido durante los últimos tres a cuatro años. Para la comunidad educativa, este proceso se relaciona con un proyecto que busca que los estudiantes no solo adquieran conocimientos, sino que también se sientan valorados y parte de la escuela.

“Lo principal es que ellos vengan a la escuela a adquirir conocimiento, pero que también sean valorados como personas y que crezcan felices”, enfatiza Lastra.

Así, los talleres extraprogramáticos se consolidan como espacios que complementan la formación y contribuyen al trabajo de retención, asistencia y revinculación educativa. En particular, el taller de radio convierte las voces de los propios estudiantes en protagonistas de una experiencia que les permite aprender, participar y fortalecer su vínculo con la comunidad.